Miki y yo tenemos una lista de sitios que visitar en Madrid. Unos son edificios (la mayoría), otros son al aire libre y también hay sitios que visitar por las cosas que hacer. Este era uno de nuestros edificios pendientes. El Museo Arqueológico Nacional abrió sus puertas de nuevo hace poco después de su reforma. Yo recuerdo ir de pequeña con mis padres y lo recordaba como un sitio oscuro y lleno de momias. No se si realmente habrá cambiado radicalmente o que la memoria me falla pero ahora, aunque las momias sigan ahí, mi sensación es completamente diferente. Precisamente la iluminación nos gustó mucho. Entramos anocheciendo y vimos los últimos minutos de luz entrando por los lucernarios y las primeras horas de noche con las salas iluminadas enfocando a las obras expuestas. El ambiente en general era muy agradable y muy especial: los patios cubiertos, los techos y suelos de madera, las amplias salas, el acceso al museo por el jardín desde la calle Serrano, la escalera principal que parece una escultura y los momentos en los que vas caminando y de repente, a través de un hueco, ves tres niveles del museo con la gente pasando de un lado a otro. Además de la colección yo recomiendo visitarlo por el edificio, merece la pena. Después volví a casa caminando por la Castellana y viendo las luces de navidad.

Miki and I have a list of places to visit in Madrid. Some are buildings (most os them) others are outdoors and there are also places to visit for things to do there. This was one of our outstanding buildings. The National Archaeological Museum opened again its doors recently after the remodel. I remember going with my parents when I was little and I remembered a dark place and full of mummies. Maybe it is really changed radically or maybe my memory fails but now, even with the mummies still there, my feeling is completely different. Precisely we really liked the lighting. We went inside and saw the last minutes of light entering through the skylights and the early hours of night with the lights focusing on the art pieces. The atmosphere was very nice and very special: covered patios,  wooden floors and ceilings, spacious rooms, museum entrance by the garden from Serrano Street, the main staircase that looks like a sculpture and the times you are walking and suddenly, through a hole, you see three levels of the museum with people moving from side to side. In addition to the collection I recommend visiting the building, is worth it. After, I went back home walking by the Castellana Av seeing Christmas lights.
Reforma de Frade Arquitectos